Ya sabes que la motivación, el liderazgo y la gestión de equipos son temas muy apreciados por nosotros. Personalmente, he escrito dos artículos que tratan del “engagement” de los empleados – La actitud y el negocio y Cuida tu corazón – y sigo tan convencida como en aquella época de que los trabajadores son el alma de cualquier proyecto.

No soy la primera ni la única desde luego… Las empresas están cada vez más conscientes de la importancia de fidelizar a sus colaboradores y los planes para conseguirlo cada vez más sofisticados.

Lo que suelen hacer las organizaciones para medir el nivel de compromiso de sus equipos es valorar la satisfacción personal del trabajador. Si dice estar contento y tiene comportamientos positivos, entonces es que todo va sobre ruedas…

Otras, al contrario, se focalizan en el rendimiento de sus empleados. Si tienen buenos resultados, entonces podemos estar tranquilos… Lo que pasa es que la realidad no es tan sencilla, como a menudo sucede en la práctica.

Hablando claro: ¿de qué te sirve que a Lucía le encante la empresa si no llega nunca a nada? De la misma forma: ¿de qué te sirve que Bruno sea un comercial infalible si odia su trabajo y se siente miserable?

Para tener una visión precisa de la situación real en la que se encuentran sus colaboradores, las empresas deben considerar los dos criterios y analizar las relaciones que existen entre las percepciones y acciones de los empleados.

Matriz de los 9 arquetipos

Esto, por lo menos, es lo que Sean Graber, CEO y fundador de Virtuali, afirma. El experto y su equipo diseñaron una matriz que permite mapear a la gente en función de la forma en la que percibe su trabajo (Perceptions) y en la que se comporta en el trabajo (Behaviors).

Aquí la tienes, traducida al castellano:

9-arquetipos-compromiso-laboral

En concreto, los profesionales de Virtuali miden las percepciones de los trabajadores en seis áreas:

También examinan las conductas “declarativas” de los empleados en seis categorías:

Este enfoque holístico me ha parecido interesante para entender el engagement de los empleados de manera mucho más acertada y poder definir planes de acción personalizados y adecuados según el perfil de cada uno.

Aplicando soluciones idénticas a todos los miembros de la organización, nos arriesgamos a malinterpretar sus necesidades y desperdiciar recursos. Me parece más apropiado en efecto investigar en profundidad y conseguir el conocimiento necesario para fomentar el máximo compromiso posible.

Si te ha gustado la matriz, puedes ampliar con el vídeo siguiente. Hasta la semana que viene


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