No se puede negar el hecho de que la creatividad y los negocios funcionan muy bien juntos. A la definición obvia de creatividad, algunos podrían añadir que es una idea que puede contribuir a solucionar un problema. Cuando pensamos así, rápidamente nos damos cuenta de que la creatividad no es una especie de talento innato que sólo tienen unas pocas personas, sino algo mucho más real. Es decir, para ser considerado creativo no es necesario cambiar las reglas del juego.

En la actualidad, con la tecnología cambiando drásticamente los modelos tradicionales de negocios y cómo las cosas solían operar, las empresas dependen cada vez más de la innovación y la creatividad para permanecer competitivas en el mercado.

También podemos afirmar con cierta seguridad que la creatividad no es solo una forma para que las empresas obtengan una ventaja competitiva sino también un modo de construir un modelo sostenible capaz de resistir a largo plazo. La lógica detrás de esto es que la creatividad conduce a la innovación, que a su vez, es lo que resulta en esta ventaja competitiva.

Los beneficios de la creatividad organizacional

Las organizaciones utilizan de muchas formas la creatividad de sus empleados para agregar valor a sus negocios. Un ejemplo de ello es el desarrollo de nuevos productos (NPD, New Product Development). Con el aumento de la globalización y el auge de las nuevas tecnologías, los clientes están siempre en busca de productos mejorados que puedan ir al ritmo de este entorno cambiante.

Esto significa que las compañías necesitan ver el vínculo entre las necesidades del mercado y las tecnologías, que no siempre se presenta fácil o de forma directa. No obstante, esto se puede alcanzar únicamente aprovechando el increíble potencial en la creatividad de los empleados. Esto solo puede ser posible si se tiene una cultura empresarial orientada a la creatividad.

En otras palabras, será cada vez más difícil para las compañías disfrutar cualquier tipo de ventaja competitiva sin hacer uso de la creatividad y, por consiguiente, de la innovación. No solo se perderían muchas oportunidades, sino también la posibilidad de gestionar una organización de forma más eficiente.

La creatividad organizacional no se limita exclusivamente a un puñado de industrias, tampoco está influenciada por el tamaño de la empresa en sí. La creatividad funciona bien de igual forma en todas las situaciones, siempre y cuando se le permita existir y prosperar.

Pero, cuando se trata de creatividad organizacional, el verdadero desafío no es proporcionar una ventaja competitiva, sino poder sostenerla durante un periodo prolongado, especialmente cuando se enfrenta a una creciente competencia.

Lo cierto del asunto es que la creatividad puede ser mantenida de forma prolongada, pero solo bajo ciertas condiciones. Será posible únicamente cuando las compañías incentiven a sus equipos de desarrollo a lanzar ideas innovadoras. Las condiciones que favorecen la creatividad e innovación en los empleados son la flexibilidad cognitiva en las tareas, el intercambio de información, y supervisores y jefes de proyecto con inteligencia emocional.

Conclusión

Ante el aumento de la competencia, las empresas de hoy en día necesitan aprovechar cualquier ventaja que puedan obtener para permanecer relevantes en el mercado. Afortunadamente, la creatividad organizacional puede ofrecerles la ventaja competitiva necesaria para no volverse obsoletas y además prosperar en un entorno empresarial en constante cambio. Y la mejor parte es que está disponible para cualquiera que tenga la voluntad de usarla, sin importar el tamaño de la empresa o la industria en la que operen.

Pregunta para reflexionar: ¿Cómo sería tu empresa utilizando la creatividad organizacional como una ventaja competitiva?


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