Fue en 1981 cuando se presentó por primera vez al mundo uno de los personajes más emblemáticos de los videojuegos. No era mucho, solo un puñado de píxeles de colores en una pantalla granulada, una figura que intentaba salvar a su novia de un mono gigante llamado Donkey Kong… En la década de los 90, Super Mario Bros no solo había conseguido rescatar a su novia de las garras del simio, sino que era la cara visible de Nintendo y había conquistado el mundo de los videojuegos.

Detrás de ese éxito, está la historia de un innovador.

De fabricar hanafuda a los videojuegos

Todo comenzó un siglo antes, en 1889, cuando Fusajiro Yamauchi fundó una pequeña empresa llamada Nintendo Koppai para fabricar hanafuda, un tipo de cartas japonesa. El negocio prosperó durante muchas décadas, pero cuando el bis-nieto de Yamauchi, Hiroshi, se hizo cargo en 1949, comenzó a buscar formas de diversificar las fuentes de ingresos de la empresa.

Hiroshi Yamauchi, 1927-2013

El joven Yamauchi abandonó la universidad con 21 años para hacerse cargo de la empresa familiar y pronto comprendió que el negocio de las cartas hanafuda era limitado (a pesar del éxito que tuvo su acuerdo con Disney para hacer cartas infantiles con los personajes de Disney y vender 600.000 unidades en un año).

Así que comenzó a probar suerte en diversos negocios sin mucho éxito: paquetes instantáneos de arroz, “hoteles del amor” alquilados por horas para parejas jóvenes, una empresa de taxis, etc.. Finalmente, encontró el nuevo nicho de Nintendo a finales de los 60, ganando terreno en el mercado japonés de los juguetes electrónicos (cuando Yamauchi se dio cuenta de que los avances tecnológicos en la industria electrónica significaban que la electrónica podía incorporarse a los productos de entretenimiento ya que los precios estaban disminuyendo).

Una década más tarde, cuando Hiroshi vio el increíble éxito de la empresa Atari (videojuegos y ordenadores personales) en los 70, puso su foco en el mercado de los videojuegos. En 1977, Nintendo lanzó su primera consola Color TV-Game vendiendo aprox. 3 millones de unidades en 3 años. Un éxito modesto para la compañía.

Pero Hiroshi quería más. Alentado por el éxito de sus videojuegos en Japón, se lanzó a por el mercado estadounidense lanzando Radar Scope, y se estrelló.

En lugar de abandonar, Yamauchi volvió a la mesa de dibujo. A pensar cómo crear una solución innovadora. Entonces encargó al desarrollador de productos y artista Shigeru Miyamoto que creara un juego que atrajera más a los estadounidenses y lograra el éxito que Radar Scope no pudo alcanzar.

Miyamoto tenía una ventaja que otros desarrolladores de videojuegos no tenían. Él no era un programador. En lugar de abordar el proyecto desde la perspectiva de lo que el hardware podía hacer, como la mayoría de los desarrolladores lo hicieron en su momento, Miyamoto se centró primero en la historia.

Y, después de varias versiones, creó lo que hoy conocemos como Super Mario Bros.

En 1983, Nintendo (y Super Mario) lanzó la consola doméstica Family Computer en Japón. Las ventas se dispararon a nivel nacional. Después de hacer pruebas en el mercado de EE.UU., Nintendo renombró el producto como NES (Nintendo Entertainment System) y lo rediseñó para el mercado estadounidense. En 1986 lanzaron en EE.UU. y en 1988 Nintendo tenía un dominio absoluto en el mercado americano de las consolas.

Y desde entonces, hasta nuestros días, la serie de Mario Bros solo ha vendido más de 240 millones de unidades.

¿Una historia fascinante cierto?

La visión de un innovador

En esta segunda parte del artículo quiero detenerme a analizar la trayectoria de Hiroshi.

Yamauchi, que dirigió Nintendo de 1949 a 2002, ha sido reconocido principalmente como un hombre de negocios, y no tanto como un innovador.

Es cierto que no desarrolló videojuegos el primero, no entró el primero al mercado, ni propuso una gran teoría en el campo de la electrónica.

Pero Yamauchi realizó movimientos clave, como emplear el talento de Shigeru Miyamoto que era artista y no programador para hacer sus videojuegos.

Shigeru Miyamoto

Esta visión de Yamauchi cambió la historia. Con el lanzamiento de Family Computer y NES cuando realmente se pone de manifiesto la cultura innovadora que aplicó en la creación de sus productos:

Fueron los artistas y no los técnicos los que hicieron excelentes videojuegos. Yamauchi intuyó lo que hoy conocemos como “experiencia de usuario” y diseñó sus videojuegos pensando en el usuario y colocando la experiencia a la vanguardia del sistema.

Y, gracias a que añadió esa visión a la funcionalidad, Nintendo tuvo ese gran impacto.

Pregunta de auto-reflexión: ¿se puede alcanzar un impacto extraordinario sin innovar?


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