Una de las cosas que más me gustan de mi trabajo es tener la oportunidad de aprender de una gran diversidad de gente. Cada día se aprende algo —dicen— y en mi caso ese “algo” contiene verdaderas joyas de conocimiento que tengo que apuntarme para no olvidarlas y saberlas capturar —normalmente uso Evernote— cuando las vaya a necesitar.

Hoy voy a usar una de esas joyas para ilustrar mi artículo. Se la debo a Miguel Angel Marco, Director Científico de Roche Diagnostics y un gran cliente con el que voy a tener el placer de presentar el caso “Discover” en el próximo Experience Fighters 2016. Se trata de un proyecto para despertar la creatividad y la innovación en el seno de la empresa y está repleto de lecciones aprendidas que seguro servirán de utilidad a los asistentes.

Pere Rosales (izq.) y Miguel Angel Marco.
Aquí me tienes junto a Miguel Angel Marco, Director Científico de Roche Diagnostics e impulsor del proyecto “Discover.”

A lo que íbamos…

Hecha la introducción —un poco larga, lo reconozco—, paso a contarte lo que me explicó Miguel Angel el otro día. Supongo que reconoces al Dalai Lama en la foto que encabeza este post, pero ¿sabes quién es la persona que está a su derecha?

Se trata de Thupten Jinpa, su traductor desde 1985 que le ayuda en todos los actos oficiales. Lo sorprendente no es sólo su exquisita fluidez en el idioma inglés y la profundidad de su entendimiento de aspectos complejos y sutiles de la filosofía budista. Sino la calidez genuina, el humor y el afecto generoso que se manifiesta entre estos dos. Muy a menudo, ellos permanecen inclinados el uno hacia el otro, la parte alta de sus cabezas casi tocándose, hasta que uno o el otro ríe abiertamente.

¿Cómo se dice creatividad en tibetano?

No se dice, no existe traducción alguna. Lo más cercano a “ser creativo” en tibetano, es “ser natural,” ¿no es genial?

Ojalá todo el mundo entendiera la creatividad así, siendo natural, me comentaba mi cliente con toda la razón. Yo le escuchaba absorto, como si fuera un niño pequeño, aprendiendo de él y de su visión científica sobre lo que nosotros usamos cada día en nuestro trabajo. Tan relacionado y a la vez tan distante de la ciencia y la biología molecular.

Siempre he tenido una especial admiración por la gente del Tibet, especialmente desde que pude conocerlos un poco más gracias a un proyecto en el que estuve involucrado. En aquel tiempo descubrí un trabajo excelente de la fotógrafa Bhanuwat Jittivuthikarn, te recomiendo que mires su portfolio, pero aquí te dejo algunos de los retratos que realizó coleccionando sonrisas de protagonistas anónimos que transmiten, no sólo alegría, sino creatividad en sus rostros.

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Como ves, se trata de un trabajo realmente “inusual.” No me extraña que no se pueda traducir ser creativo en tibetano. Esta gente está mucho más cerca de la realidad, que el resto del mundo; ser creativo es ser natural.

Nacemos creativos y en la escuela nos enseñan a dejar de serlo poco a poco.

Afortunadamente hay gente que ya se ha empezado a dar cuenta y está dispuesta a “descubrir” su capacidad creativa para aplicarla al negocio. ¡Va por ti Miguel Angel! Gracias por permitirme acompañarte en este proceso y por proponerte hacer de la creatividad una herramienta natural en la empresa. Seguimos ;-)


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