Efectivamente, No es lo mismo dar feedback, que dar por el feedback! El otro día escuché esta frase en un programa formativo del que formo parte y nos hizo sonreir a todos los que estábamos en la sesión.

Y es que, por desgracia muchas organizaciones están repletas de “sincericidas” que, con la excusa de decir la verdad, la sueltan tal y como la sienten sin preguntarse si con ello ayudan o perjudican a la persona afectada. Seguro que ya te ha venido alguien a la cabeza ¿verdad?

¿Cómo podemos dar un buen feedback?

Tanto si es positivo, como negativo, lo más importante —desde mi punto de vista— no es lo que dices, sino cómo lo dices. Hay que buscar el momento más oportuno y la forma más natural para hacerlo, la persona receptora nos lo agradecerá, aunque lo que le digamos no sea algo de su gusto. No obstante, hay algunos otros puntos que también vale la pena tener en cuenta:

  • Ofrécelo antes de darlo. No presupongas que la persona está preparada para recibirlo, es mucho mejor preguntar ¿puedo darte mi opinión sobre esto? En lugar de decirlo a bocajarro. Cuando lo ofrezcas, raramente te lo negarán y de esta forma ayudamos a la persona a que se predisponga.
  • Que sea algo cotidiano. Muchas veces le damos vueltas y vueltas antes de abordar el momento violento de dar a alguien una crítica consutructiva, por ello la mejor manera es normalizarlo y hacerlo de forma frecuente.
  • Positivo en público, negativo, en privado. ¿Fácil, verdad? Sin embargo a veces lo hacemos al revés, todo sincericida que se precie es un maestro en esto.
  • En tiempos de tormenta, no hagas mudanzas. Si estás de mal humor, o tienes un mal día, espérate a que se te pase, sino, puedes decir algo de lo que te arrepientas al día siguiente.
  • Dar feedback no es regañar. Si lo haces con alguien de tu equipo. Procura que no se lo tome como una bronca porque entonces no servirá de nada y pondrá a la persona en situación defensiva, cuando de lo que se trata es de que adopte una actitud receptiva.
  • Elige siempre una hamburguesa. Empieza con algo positivo que sea cierto y reconócele algo que hace bien indiscutiblemente. Luego pasa a la “carne” diciéndole la parte más suculenta del asunto, siempre que no sea cruda, sino al punto. Finalmente, acaba con algo positivo, o un toque de optimismo. De este modo las cosas entran y se digieren mucho mejor.
  • Ofrece pistas de cómo hacerlo bien. No te limites a resaltar el fallo; ofrece un ejemplo de cómo sería haciéndolo bien. De este modo evitarás confusiones y acelerarás el aprendizaje.

Recuerda, antes de dar feedback, asegúrate de que va a servir para construir. De lo contrario, no sólo será ineficaz, sino contraproducente.

Preguta de auto-refexión: ¿cuánto de buen feedback soy capaz de dar en mi entorno?


Life is too short to be regular. Are you innovative?
Request an invite to inusual.net


¿Y tú qué dices?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>