Hoy tengo el placer de presentaros a Dani Pàmies, Socio y Director de Tecnología de INUSUAL y una persona muy especial para mi. Dani y yo nos conocimos hace unos años porque nuestras respectivas esposas son amigas desde niñas. Al poco tiempo empezamos a trabajar juntos y eso hizo que nos hiciéramos muy amigos.

El año pasado Dani decidió emprender por su cuenta y nos separamos, pero ya veis que hemos durado muy poco. De hecho hoy, que apenas cumplo un mes en mi nueva etapa profesional, puedo deciros que volvemos a estar juntos ¡y ahora como socios!.

Creo que Dani y yo nos complementamos muy bien porque, a pesar de tener perfiles y capacidades muy distintas, compartimos la misma actitud y los mismos valores, tanto en la vida, como en el trabajo. Yo creo que los años nos enseñan que la calidad del viaje, no va en función del vehículo, sino de los compañeros.

Yo diría que los proyectos en los que he trabajado hasta ahora con Dani, han sido los más estimulantes y más innovadores de mi carrera. Pero creo sinceramente que los que tenemos por delante, son aún mejores.

¿Y cuál es su rol en INUSUAL?

Pues simplificando mucho, se ocupa de convertir en realidad aquello que imaginamos. Es de los pocos ingenieros informáticos que conozco, que son capaces de entender la necesidad del cliente poniendo la tecnología a su servicio. Siempre hay una sugerencia de mejora y siempre se entusiasma con todo lo que hace. Y todo esto ¡cumpliendo los plazos de entrega!

Una de las principales áreas de interés de Dani, es el desarrollo ágil de software y las metodologías ágiles en general. Lo que más me gusta de este método de trabajo, es que se centra en el valor que aporta el proyecto. No en lo que se supone que hay que hacer.

waterfall_agile

En la inmensa mayoría de proyectos de innovación tecnológica concebidos en forma de cascada o ‘waterfall‘ (requeriemientos, diseño, implementación y mantenimiento) el foco está en las funcionalidades a desarrollar, lo que manda es el plan inicial. Pero el resultado es que más de un 70% fracasan en el cumplimiento de plazos.

En un proyecto ágil en cambio, el foco está en el valor a entregar al usuario, los elementos fijos son los recursos y el tiempo disponible, y las funcionalidades están supeditadas a las revisiones continuas junto con la complejidad del cliente. Los doce principios del manifiesto ágil se auto-explican por sí mismos.

Dani es capaz de crear y coordinar equipos ágiles de alto rendimiento disfrutando por el camino, y consiguiendo que el cliente al final te felicite y repita. Como veis es un INUSUAL de pies a cabeza.

Y yo hoy soy un poco más feliz que ayer. ¡Bienvenido al equipo amigo!


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