¿Es suficiente el dinero para ser feliz en el trabajo?

Es probable que tu respuesta dependa de ‘según te va’. Veamos un par de ejemplos.  Dos personas hipotéticas. Una de ellas un multimillonario como Jeff Bezos -fundador y director ejecutivo de Amazon-. Y del otro lado otra persona con ingresos más modestos. En nuestro ejemplo, lo vamos a llamar Bill Sanders. ¿Quién crees que sería más feliz si, por ejemplo, su riqueza se duplicase de un día para otro?

El primero de ellos, Jeff podría ser más feliz por tener más dinero en el banco, pero con casi toda seguridad, su vida no cambiaría mucho, a fin de cuentas ya es multimillonario. Por otro lado, Bill también tendría más dinero en el banco y es posible que pueda usar esa riqueza adicional para liquidar deudas, tener una vida más cómoda por un tiempo, invertir un poco o balancear mejor el equilibrio entre su vida personal y profesional.

Al igual que en estos casos hipotéticos, hay datos que demuestran que la relación entre la felicidad y la riqueza de los países se comporta de forma similar.

El estudio Charting the Relationship Between Money and Happiness -basado en datos del Banco Mundial y el Informe de la Felicidad de 2017- concluye que el dinero es importante para alcanzar la felicidad, pero de forma limitada. Una vez que se cumplen los elementos materiales de la jerarquía de Maslow, se necesitan otras motivaciones.

Ser feliz en el trabajo

Parte de nuestro problema colectivo es que muchos de nosotros caemos en la trampa de pensar que ‘el trabajo es trabajo’ y no puede ser una fuente de felicidad o que si nos enfocamos en lo que nos hace felices se verán comprometidos los objetivos corporativos.

Sin embargo, una vez más, los datos sugieren lo contrario:

Según un informe del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) los empleados felices en su trabajo son “nueve veces más leales, un 31% más productivos y un 55% más creativos“.

Y esto los beneficia tanto a ellos mismos como a las empresas.

El ‘truco’ para ser más feliz en el trabajo no consiste necesariamente en ganar más dinero o conseguir más “bonus“, sino en asegurarse de satisfacer 3 necesidades básicas para las personas que se relacionan con la felicidad y que también tiene sentido buscarlas en la vida laboral:

  • Adhesión a una meta/objetivo: la sensación de que nuestro trabajo importa y está lineado con nuestros valores personales.
  • Esperanza u optimismo: la sensación de que nuestro futuro puede mejorar si comprendemos mejor nuestras necesidades y creamos un plan para nosotros mismos.
  • Relaciones positivas: la conexión con los demás es tan importante como otros aspectos del trabajo para nuestra felicidad.

Lo anterior no es sustituto de un buen sueldo, el dinero aún importa (más cuanto más lejos se está de ese buen sueldo). Sin embargo, ser feliz en el trabajo no tiene que quedarse al otro lado de la puerta de la oficina, sino que puede incorporarse en la vida laboral.

El reto es saber qué podemos hacer para fomentar la felicidad en los trabajadores y retener el talento.

Claves para alcanzar la motivación laboral

¿Qué podemos hacer más allá de la retribución material para motivar el equipo?

Alinear los valores de la empresa con los de nuestros trabajadores

Los empleados se enorgullecen del trabajo que realizan para una compañía en la que creen, pero para poder alinear los valores empresariales con los de los trabajadores, es necesario que los líderes sean los primeros en incorporar la visión empresarial y en ser un ejemplo para toda la firma, de forma que involucren también a los empleados.

Es importante que se valore el trabajo de los empleados y cómo este aporta beneficios, no sólo económicos a la empresa y su entorno. Por esto, premiar a los trabajadores reconociendo sus logros es más significativo de lo que puede parecer.

Imagina que los valores de tu empresa no son los del equipo, ¿qué se puede hacer? Pues habrá que redefinirlos de nuevo, ya que de otro modo, los empleados no estarán comprometidos con los valores empresariales y no liberarán su talento y creatividad.

Dar a los empleados posibilidades de mejorar y completar su formación

La formación de los empleados es importante, pero también lo es su capacidad de aprender. No estamos hablando de enseñarles cómo hacer su trabajo, sino de proporcionarles las herramientas que les lleven a crecer a nivel tanto personal como profesional, de forma que este crecimiento también se transmita a la empresa.

Implementar este tipo de oportunidades de formación, significa un aumento de la productividad y una mejora del ambiente de trabajo, ya que las personas sabrán que la empresa apuesta por ellos y, de esta forma, se consigue retener talento y aumentar la motivación laboral.

No sólo se trata de acertar a la hora de reclutar a los trabajadores capacitados para su puesto, sino también de retenerlos mediante la oferta de aprendizaje y crecimiento.

Crear un ambiente basado en las relaciones positivas en el ámbito de trabajo

Para generar ese orgullo en los empleados del que os he hablado antes y conseguir retenerlos, es necesario que las personas se sientan a gusto en el proyecto del que forman parte.

Desarrollar un buen ambiente de trabajo es básico para esto y cuánto más felices sean los trabajadores, más talento, productividad y creatividad llegará a nuestra empresa.

Si queremos ser felices en el trabajo, que nuestros empleados sean felices y fomentar el talento innovador en nuestra organización, tenemos que contribuir al bienestar y la felicidad de los trabajadores.

Y todo esto no es posible sin la siguiente reflexión: ¿conoces a tus empleados?, ¿qué es importante para ellos?, ¿qué les hace felices?


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