Según el informe OIE (observatorio de innovación en el empleo) sobre los jóvenes y el mercado laboral,las siete competencias más demandadas por las empresas en los próximos años serán las siguientes:

El trabajo en equipo

Es aquella aptitud por la que las personas son capaces de llevar proyectos de manera colaborativa, incentivando la comunicación y participación de los miembros para lograr objetivos individuales y colectivos. Esta competencia requiere ser capaces de liderar así como seguir directrices. Cada vez más organizaciones son conscientes de las ventajas del trabajo en equipo para la resolución de problemas.

La innovación y la creatividad

Hace referencia a la capacidad de las personas de proponer ideas nuevas, cambiar los esquemas establecidos o enfocar las cosas de una manera distinta a la habitual.
En un escenario de cambio, las empresas cada vez valoran más la capacidad de imaginar el futuro, innovar y aportar. Es por ello que el intraemprendimiento está cogiendo fuerza en los últimos años, pues cada día se hace más hincapié en emprender dentro de las propias empresas, para lo que se requiere, ante todo, innovación y creatividad.

El liderazgo

Es el saber orientar y dirigir a los miembros de un equipo para el logro de manera efectiva de los objetivos tanto individuales como colectivos consiguiendo un desempeño óptimo del trabajo. La capacidad de liderar equipos y proyectos es ya un factor vital en las organizaciones, y lo será aún más en los próximos años. El papel de cualquier líder es comunicar para convencer, conseguir que los objetivos sean compartidos por toda la empresa.
4. La marca personal o la gestión de la propia imagen
La alta tasa de desempleo y la brecha educativa generan una mayor competencia a la hora de buscar un empleo, especialmente en el caso de los jóvenes. Por ello, la gestión de la imagen propia o la marca personal es una de las habilidades más demandadas.
Por otro lado, la exposición en redes sociales, bien para buscar empleo, bien para uso personal, implica saber gestionar esa imagen en los medios digitales de tal forma que juegue a favor y no en contra de los trabajadores.

5. La resiliencia

Es la capacidad de las personas para sobreponerse a situaciones adversas y adaptarse rápidamente a cambios, ambientes laborales y personas, manteniendo los niveles de eficacia y efectividad. La capacidad de asumir el fracaso y reponerse rápidamente es cada vez más importante, especialmente en la época de constante cambio e incertidumbre en la que vivimos.

La capacidad comunicativa y las habilidades sociales

Se trata de adaptar y transmitir mensajes eficazmente, con un lenguaje claro, preciso y ordenado, modificando el discurso en función de la situación y/o de las personas a las que va dirigido, facilitando la comprensión del mismo.
Las habilidades comunicativas tanto a nivel escrito como a nivel oral son fundamentales en cualquier puesto de trabajo, y desde hace un tiempo, saber hablar en público y saber comunicarse a través de redes sociales se han convertido en objetivo de los reclutadores de talento.

La inteligencia emocional

Esta competencia se relaciona con las habilidades sociales, la autogestión y la conciencia social, ya que se basa en ser capaz de gestionar las emociones para obtener unas relaciones satisfactorias con los otros. Los expertos en recursos humanos apuntan a la necesidad creciente de que los trabajadores sean inteligentes emocionalmente.
Estas competencias son las que harán decantar la balanza desde el punto de vista empresarial para encontrar al candidato ideal entre miles de personas altamente preparadas. Basándonos en la importancia de tener valores de cooperación, ser capaces de trabajar en equipo, de forma eficiente e innovadora, hago esta pregunta de autoreflexión: ¿Son estas habilidades tan inusuales? y si es así, ¿cómo haremos para que dejen de serlo?


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