Erase una vez un diseñador y un jefe de proyecto que se estaban peleando porque uno quería poner el fondo de la homepage de la nueva página web en blanco y el otro en azul… ¿Te suena este cuento? Pues, sigue leyendo…:)

¿Qué es un test A/B y para qué sirve?

Hablando de entorno web (desde luego), un test A/B es un método de valoración que consiste en ofrecer dos versiones de una misma página a nuestros usuarios, sin que ellos lo sepan.

El objetivo no es engañar a nadie, sino simplemente probar diferentes opciones y confirmar cuales funcionan mejor. ¿Por qué? Pues para optimizar mi página web de manera empírica, y no a golpe de intuiciones…

De hecho, las conclusiones generadas por la implementación de pruebas A/B pueden ayudar a mejorar la eficiencia de nuestra página web de manera drástica. Si hablamos de landing pages, hasta un 40% en B2B según HubSpot y un 25% en B2C/E-commerce.

¿Qué elementos se deben comparar?

Son muchas las cosas que se podrían testear en una página web. Por eso, es importante saber cuales realmente influyen en nuestra tasa de conversión…

1) Landing Pages: página dónde el usuario convierte, o no. Los componentes que merecen ser optimizados son los siguientes:

  • Oferta: ¿Qué tipo de contenido convierte mejor y en qué momento?
  • Copy: ¿En qué tipo de mensaje nos tenemos que focalizar? ¿Necesitamos descripciones exhaustivas o párrafos cortos? ¿Vale la pena añadir un testimonial?
  • Formulario: ¿Es mejor hacer muchas preguntas o pocas?
  • Imagen: ¿Cuál funciona mejor? ¿Realmente importa?
  • Estructura general de la página: ¿Cuál es la mejor ubicación para cada elemento?

2) Llamadas a la acción: botones en los que el usuario clica para completar una acción (descargar un documento, comprar, visualizar un video, etc.).

  • Ubicación, tamaño, color, texto y diseño son los factores que merecen ser objetos de varias pruebas.

3) Emails: ya sabes lo que es un email :). Los factores fundamentales que inciden en la eficiencia de nuestros emails son:

  •  El formato: newsletter, email informativo con texto únicamente, email muy visual con imágenes, etc.
  • La plantilla: estructura del mensaje y ubicación de los diferentes elementos.
  • El timing: momento en el que se manda el email (día y hora) y frecuencia del envío.
  • El asunto: llamativo, con cifras, interrogativo, etc.
  • La segmentación: grupos de clientes a los que se manda el email.

Ya tienes muchas pistas sobre cómo llevar un Test A/B… Pero como soy perfeccionista, te voy a dar unos truquillos más…:)

  • Prueba un elemento a la vez (landing, llamada a la acción o email) para tener una visión muy clara de los resultados.
  • Mide todo lo que puedas medir para entender el impacto global de los cambios realizados: no sólo tu tasa de conversión, sino también tu tasa de clics, número de leads, descargas y ventas.
  • Asegúrate de que los usuarios que están probando las diferentes versiones de tu página han sido elegidos el azar, para que ningún otro criterio pueda estar interfiriendo.
  • Prueba las diferentes versiones al mismo tiempo: los elementos no, pero las versiones si. Porque sino, ¿cómo sabrás si el momento en el qué has realizado el test tiene algo que ver con los resultados o no?

Yo ya he acabado. Ahora te toca a ti. ¿Con qué empezarás?


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