Esencia “agile”, aquello que constituye su naturaleza, permanente e invariable. Personas y sus relaciones; máxima confianza y colaboración entre los miembros del equipo, partners y clientes; productos que se usan y aportan valor; respuesta eficaz y eficiente al cambio.

Sí, es el manifiesto “agile” en otras palabras, no adaptadas al software sino a cómo debería gestionarse y ejecutarse un proyecto.

Podemos aprender mucho del mundo del desarrollo del software y son conocidas sus prácticas y filosofía como herramientas que podemos trasladar a otros sectores y negocios no IT.

Si cuando estudiaba la carrera me hubieran dicho que lo más importante de un proyecto de desarrollo software eran las personas y sus relaciones, sin duda alguna lo hubiera puesto en entredicho firmemente.

Pero la importancia de las personas y las relaciones no es solo en el mundo del software, es en todo proyecto en el que participes. Trabajes o no “por proyectos”.

Esencia “agile”

Hay cuatro aspectos que desde INUSUAL nos gusta remarcar del mundo “agile”. Cuatro aspectos que pueden aplicarse siempre, estés donde estés y que, en la cultura de empresa correcta, siempre te serán beneficiosos. Es esencia “agile”.

1 · Compromiso

Cada equipo se compromete de forma explícita a alcanzar los objetivos a corto. Cada profesional del equipo ha podido estimar y acordar. Todos han tenido voz y voto y se han alineado para dar respuesta a una necesidad de negocio. Una vez hayan acabado todas las tareas tendremos un prototipo sobre el que seguir evolucionando, pivotar o lanzar al mercado.

2 · Visibilidad

En cualquier momento, cualquier persona que participe en el proyecto puede ver en qué estado está, cómo va evolucionando y puede hacer previsiones de forma relativamente fácil sobre si se llegará a tiempo o deberemos hacer sobre-esfuerzos. No suelen existir imprevistos internos de última hora sin tener antecedentes, proporcionando confianza dentro del equipo.

3 · Prototipado

El equipo se compromete con el cliente a un prototipo específico en un espacio de tiempo muy corto. El más corto posible. Al finalizar las tareas tendremos un ejemplar de aquello que estamos haciendo, con el nivel de detalle acordado suficiente como para poder evaluarlo con el cliente y con el mercado, preparado para recibir “feedback”.

4 · Aprendizaje

Tenemos establecidos los momentos en los que paramos para reflexionar sobre qué está funcionando, qué no está funcionando, qué deberíamos hacer y qué deberíamos parar de hacer. Para ello, el proceso de aprendizaje debe estar guiado por indicadores para poder medir la evolución y el impacto. Estos procesos consisten en aprender de la experiencia.

Los podemos llevar a cabo estableciendo periodos de fechas (cada quince días por ejemplo) o eventos que suceden (cada vez que se produce un error en el proceso de calidad). Lo importante es tenerlo establecido y que se produzcan sin excusa de manera sistemática.

Evangelizando…

Te animo a que si usas herramientas “agile” puras como scrum, xp, kanban, etc, o las aplicas en otros sectores, compartas con nosotros tus experiencias y podamos seguir evangelizando para cambiar la forma en cómo se plantean los proyectos y se llevan a cabo. Todo por un mundo laboral mejor

Pregunta de auto-reflexión: ¿Qué consecuencias inmediatas tendría en mi trabajo aplicar una de estas cuatro esencias que no aplico actualmente?

¿Y tú qué dices?

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