Alguien ha dicho que “cuando estés atascado, atrapado, reinvéntate”. Pero, ¿qué pasa cuando estás atrapado en la reinvención?

En un intento de copiar el modelo o modelos de empresa que ha disruptido tu mercado, decidiste crear una nueva startup, pero poco a poco vas viendo que los 30 años de experiencia liderando a una organización no son suficientes. Te has reinventado, pero tu startup no funciona y te sientes atrapado en la reinvención.

¿Qué hacer?

Por un lado creo que en los 30 años como “jefe” de una empresa has tenido suficiente tiempo para desarrollar una determinada cultura, malos hábitos y suposiciones. Los has llevado contigo a tu nueva organización.

Por otro, una vez hayas validado que tu idea es una buena idea y hay espacio para ella en el mercado, creo que debes ser consciente que lo que estás haciendo ahora es totalmente diferente de lo que hacías antes, pero a la vez hay elementos que siguen siendo importantes: invertir en ti mismo, adquirir talento y retenerlo, corregir el rumbo durante el trayecto.

Invertir en ti mismo

Creo que después de tantos años de éxitos es normal que sientas una cierta inseguridad. Una de tus misiones principales es transferir tus habilidades para algo totalmente nuevo. Esto significa, no solo que debes conocer las herramientas ‘del presente’, pero también debes desarrollar nuevas habilidades, trabajar tus comportamientos y creencias.

Adquirir talento y retenerlo

Si las personas no son el centro de tu negocio, creo que tienes identificado el problema. El factor humano cuenta. Debes ser capaz de encontrar el talento correcto para las plazas correctas. ¿Te parece básico?

Algunos managers se sienten amenazados por candidatos fuertes y, o no los contratan o son incapaces de retenerlos por mucho tiempo. Pienso que debes ser capaz de contratar a personas capaces de cubrir los puntos débiles de la organización. ¿Los tienes identificados?

Ya sabes que para desarrollar una cultura innovadora de verdad, la participación de los miembros del equipo debe ser alta. Por ejemplo, el talento debe poder responsabilizarse por nuevas ideas o tener libertad, herramientas y espacios para dar feedback sobre todos los aspectos de tu organización.

En mi opinión debes también poder proporcionar experiencias centradas en las personas que tengan sentido para todos en la cadena de valor.

Corregir el rumbo durante el trayecto

«Corregir el rumbo loc. verb. Mar. Reducir a verdadero el que se ha hecho por la indicación de la aguja» in rae.es

Como vimos la semana pasada, corregir el rumbo supone desafiar las suposiciones sobre el negocio y el mercado. Muchas veces llevar la organización por un determinado camino te permite encontrar otras oportunidades. Debes estar alerta cuando llegue la oportunidad y querer aceptarla.

Es muy probable que esta nueva oportunidad no fuera el eje, o el foco de tu negocio pero, ¿por qué no ser pragmático y reconocer que tiene más valor que la idea original, o la idea global? ¿Qué te dice la aguja?

Escuchando al talento y sus diferentes enfoques te ayudará a cambiar el enfoque de la empresa, si es necesario.

Conclusión

Algunas startups son sexys por fuera, pero monstruos por dentro. Recuerdan a ciertos softwares ;).

El proceso no es lineal. Además, has creado algo desde cero, no hay métricas, ni resultados anteriores sobre tu servicio o producto. Recuerda por eso que la innovación también es proceso y estructura.

Tus ojos deben estar centrados en la innovación, y como líder debes ser capaz de hacer que los otros vean lo mismo que tu ves y te acompañen durante el trayecto.

Pregunta de auto-reflexión: ¿Hay alguna oportunidad dentro de mi negocio que no quiero ver?

 

 

Fuentes


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