Si lo tuyo es emprender y te da miedo no poder encontrar financiación para tirar adelante, no te preocupes ahora tienes otra opción: practica el bootstrapping.

En primer lugar decirte que no estamos inventando nada nuevo, al final de lo que se trata es de elegir la opción de la autofinanciación para tu proyecto a través de tus propios recursos sin recurrir a financiación externa.

Sacar adelante cualquier proyecto implica cavar, rascar, arañar y pelear contra viento y marea más en un país como España donde los gastos de crear una empresa son muy elevados.

Pero tenemos motivos para el optimismo porque las circunstancias están cambiando y cada vez podemos encontrar más facilidades, veamos cuatro ejemplos:

  1. No hace falta disponer de infraestructura, cada vez es más fácil trabajar de forma virtual lo que te ahorra tener que disponer de una oficina.
  2. Las herramientas de desarrollo hoy en día en la mayoría de los casos son de código abierto o algunas son gratuitas.
  3. Thank’s God for Cloud Computing.
  4. La mejor herramienta para el marketing actual es gratis, ¡aprovecha las redes sociales!

Podemos utilizar está estrategia en la mayoría de los sectores pero siempre en un modelo de negocio con necesidades bajas de capital anticipado, con ciclos de venta cortos y condiciones de pago a corto plazo y con ingresos recurrentes (vas a tener que gestionar en base a la liquidez y no en la rentabilidad). No se trata de tener tanto un plan a largo plazo como sí saber encontrar la forma de seguir adelante hasta encontrar la rentabilidad.

Otro de los elementos importantes es la capacidad de poder realizar tu marketing a través de las redes sociales y del boca a boca.

Manda un mensaje auto-convincente que provoque en el usuario la necesidad de tener tu producto sin la necesidad de educarlo y una ventaja competitiva en este punto es la de poder subirte al carro de tu competencia, ellos llevan mucho tiempo trabajando para ti y sus productos ya tienen una base instaurada, reduce el riesgo aprovechando el rebufo de su ola.

Este último es un punto interesante porque posicionarte en el mercado contra tu competencia te ahorra tener que lanzar algo a desarrollar desde cero puedes utilizar la percepción que ya existe en el consumidor (conoce la categoría y los usos de tu producto pero no la diferenciación que ofreces) para ahorrarte mucho dinero en publicidad, marketing o relaciones públicas.

Sólo tendrás que vigilar en este caso si la competencia decide ponerse las pilas para superar tu propuesta de valor o si tu producto no supera al de tu competencia de un modo sincero y real porque eso ataca directamente a tu credibilidad.

Te deseo un feliz lunes y la mejor de todas las semanas.

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