Coworking + Coaching = Groworking. ¿Qué es esto? te preguntarás. Pues nuestro último proyecto que hoy tengo el placer de presentarte, te cuento. Un día nos dimos cuenta de que la mayoría de coworkers que conocíamos tenían el mismo problema; a pesar de tener muchas posibilidades de colaboración, todo el mundo estaba enfocado en su propio proyecto y era muy difícil hacer algo relevante en solitario. Déjame que te explique un poco más.

El mes pasado Dani y yo estuvimos en Nueva York toda una semana visitando espacios de trabajo para abrir allí nuestra oficina (ya te contaré otro día más cosas sobre esto). El caso es que nos pateamos el centro de Manhatan intentando encontrar el mejor sitio para empezar nuestras operaciones.

INUSUAL en Nueva York
Aquí nos tienes haciendo un poco de turismo visitando a nuestro amiga “inusual” Anna Domingo, que dirige el madametussauds.com de Times Square y fue una anfitriona excelente. Aquí nos fotografió con nuestro colega Albert…

Nos enfocamos en los centros de coworking, no sólo por razones de precio, sino porque el modelo encaja a las mil maravillas con nuestra forma de trabajar en red. Desde nuestro punto de vista, la gente de wework son uno de los proyectos de coworking más emblemáticos del mundo, así que era visita y negociación obligada.

INUSUAL en Nueva York
Esta es una de las sedes de wework que visitamos.

¿Es el coworking una buena idea?

Un breve paréntesis en nuestra historia para hacer una pequeña consideración. El coworking es un modelo genial para un montón de gente en todo el mundo. Cada día aparecen nuevos espacios que prometen a sus clientes potenciales un lugar ideal para trabajar de forma flexible, asequible y en contacto con una gran red de profesionales.

Esa es la idea al menos, la realidad en algunos casos es bien distinta y sólo algunos de los proyectos de coworking que abren consiguen perdurar más allá de un año. ¿Por qué? Pues porque no es tan fácil conseguir crear una buena comunidad, que se entienda, que se respeten y que sean constantes y fieles al proyecto.

La guerra de precios es permanente y en muchas ocasiones las ofertas son tan salvajes, que a duras penas se cubren los costes necesarios para mantenerse a flote. Por eso una buena parte de los que lo intentan, cierran por falta de viabilidad económica.

Incluso para los que sí son viables, muchas veces comprueban que son poco rentables. Vamos, que no te haces rico haciendo coworking, —me dijo una vez un buen amigo—, lo haces porque crees en el proyecto y porque la experiencia vale la pena. Y nosotros no podemos quejarnos porque en España hay muy buenos ejemplos de coworking. Pero la gran mayoría, están enfocados en los servicios relacionados con el espacio, no con el desarrollo de los respectivos proyectos de los miembros. Entre otras cosas, porque requiere tener una red importante de personas enfocadas a este propósito. Son negocios muy distintos, pero totalmente complementarios.

Bueno, sigo con nuestra historia, allí estábamos nosotros, dentro de uno de los mejores del mundo, en la ciudad que nunca duerme…

Un mensaje claro y contundente

Cuando nos presentamos por primera vez en la primera sede que visitamos, nos preguntaron a qué nos dedicábamos. Tras un par de minutos de contarles qué hacíamos, dijeron; — ¡Wow! a nosotros nos vendría muy bien vuestro servicio, aquí hay un montón de gente que no sabe qué hacer con su proyecto—.

Esta expresión se repitió varias veces durante toda la semana hablando con gente distinta que no se conocían entre sí. Así que nos preguntamos ¿Y si creamos un espacio de coworking y le incorporamos un programa de coaching y desarrollo profesional para todos los coworkers que quieran crecer de forma intencional? Y así nació el concepto de “#groworking.”

Un coworking para crecer profesionalmente

Entonces volvimos aquí con una idea clara, poner en marcha una nueva actividad en inusual.garden para que nuestros clientes “inusuales” pudieran venir y hacer un programa de coaching, al más puro estilo del resto de programas que hacemos. Pero con la flexibilidad del coworking. El cliente decide cuándo quiere las sesiones y sobre qué aspecto enfocarse.

Entonces, varias empresas con las que trabajamos nos dijeron —oye, esto es una gran idea ¿Os podemos enviar miembros de nuestro equipo para que les hagáis ese mismo coaching? La respuesta fue clara y contundente: ¿Cuándo empezamos?

Así que si te interesa, ya lo sabes, tienes más detalles en inusual.garden.

Pregunta de auto-reflexión: ¿Podría el groworking ayudarnos a mi o a mi empresa a ser más innovadores?

¿Y tú qué dices?

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