Si quieres que en tu empresa pasen cosas importantes, no lo dudes: busca un espacio útil y deja que las personas lo puedan utilizar.

Las ideas necesitan un hábitat y un ecosistema donde poder nacer, crecer y desarrollarse, quizás más que las ideas un lugar donde los equipos puedan reunirse a discutir estas ideas, compartir sus hallazgos o jugar con los prototipos. Como has adivinado estamos hablando de un laboratorio de innovación.

Es que hoy más que nunca se está apostando por un modelo de desarrollo empresarial más focalizado en el modelo científico (de ahí la idea del laboratorio) lo que implica tener un espacio para investigar, observar y poder lanzar hipótesis con la diferencia que no estamos trabajando con enzimas o cultivos sino con ideas que se convertirán en servicios o productos.

En Inusual os hemos hablado muchas veces de la importancia del espacio (lo puedes leer aquí, aquí y aquí) y de cómo tiene que ser para que todas las personas se puedan sentir cómodas a la hora de desarrollar todo su potencial creativo. No es mi intención de hoy la de re decorar la vida de nadie, pero me gustaría darte cinco pautas para sacar el máximo partido a tu laboratorio…

El ADN de tu laboratorio

  1. Grupos controlados de trabajo.

Este espacio ha de estar preparado para acoger grupos de entre quince o veinte personas así que a la hora de elegir este espacio útil procura que sea lo suficientemente grande. A veces los grupos de trabajo son más reducidos pero igual necesitas presentar la idea a más personas o incluir a otros perfiles en el proceso de trabajo.

  1. Focaliza el espacio para la innovación.

No sólo es importante facilitar el espacio sino también consolidarlo, las personas tienen que entender que cuando cruzan la puerta de ese laboratorio todo cambia y su mentalidad ha de ser creativa. No confundas a las personas con cambios de espacios o traslados. Deja claro que ese es el hábitat de las ideas.

  1. Las paredes son útiles.

¿Te acuerdas cuando en casa te reñían por pintar en las paredes? Pues eso ha cambiado, las paredes forman parte del proceso de trabajo así que aprende a utilizarlas para reforzar la idea de innovación. No gastes demasiado dinero en crear un espacio bonito, gástalo en hacerlo útil (pizarras, vinilos, etc…) y por favor ¡que se puedan pegar cosas en las paredes!

  1. Haz que sea cómodo.

Y por cómodo me refiero a que sea fácil de llegar y este lo suficientemente lejos para que puedan desconectar de su hábitat de trabajo ordinario (un buen KPI para esto es lograr que no se oiga el teléfono).

  1. Llénalo de cosas chulas.

Pues ya sabes: rotuladores de colores, plastelina, piezas de Lego, cinta adhesiva, cartulinas de colores, etc…. Ya sabes, deja volar la imaginación.

¡Te deseo la mejor de todas las semanas!

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