La innovación es un viaje de largo recorrido en el que importa más aprender por el camino que llevar una guía de viaje.

Si hay algo sorprendente en las novelas de Paul Auster es la complejidad de las líneas argumentales de sus novelas: siempre escribe sus tramas con la estructura de cajas chinas, encerrando varias historias dentro de la misma novela, y eso es lo que diferencia toda su obra.

Pero en ningún caso esta estructura es una casualidad en el universo austeriano. Recuerdo leer una entrevista en la que explicaba que su proceso de creación se basaba en partir con una ligera idea de la estructura de su libro (inicio, final, personajes) y empieza a escribir en un viaje de descubrimiento que le lleva a un punto en el que, al final, el resultado no tiene nada que ver con lo que el tenía en la cabeza, como el mismo lo describe:

Todo se relaciona con la manera de funcionar de mi mente, por asociación, y así, una historia me conduce a otra.

Es un proceso difícil porque te puede llevar a alguna parte o no y también es un proceso lento (su primera novela de éxito, Auster la publicó con 40 años de edad). También ha tenido relación con el cine y por encima de cualquier otra esta: “Smoke”. Primero fue un cuento para el New York Times pero cuando conoció al director Wayne Wang se convirtió en película.

“Nunca lo entenderás si no vas más despacio”

Esta es una de las mejores secuencias de la película y nos enseña la diferente visión de las cosas que tienen los dos personajes (lo mejor: el momento Click en el que Paul empatiza con el proyecto de Auggie)…

Si lo llevamos a un contexto de mercado, Paul (William Hurt) representa lo que ha existido hasta ahora, sólo se trata de empujar productos al mercado pero sin bajar al nivel de plantearse si con lo que hago estoy solucionando de verdad lo que necesitan mis consumidores. Auggie (Harvey Keitel) por su parte tiene su mantra “slow, slow, slow…” y basa su conocimiento en la observación y el aprendizaje (justo como hace Auster con sus novelas) y sabe que requiere su tiempo y ha convertido su proyecto en su objetivo en esta vida.

Innovar es un proceso que está más relacionado con la cultura que con la estrategia o los planes de mercado. Es entender y dotar a tu actividad de un sentido para poder convertirlo en algo sublime. Los mercados actuales están copados de productos o servicios sin sentido y seguimos fabricando y produciendo cosas sin sentido que sólo generan problemas y dependencias a todos los niveles (medioambientales y económicos principalmente), así que la mejor ventaja competitiva es producir innovando.

¿Y donde está el cuento? Nadie mejor que el mismo Auggie te lo cuenta aquí y aquí. Pero si quieres entender mejor el contexto te recomiendo que te hagas con la película entera.

Feliz semana de tres días si has hecho puente, y sino, tranquilo… si empujamos fuerte seguro pasa rápido

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