El sabelotodo: Dícese de la persona que presume de sabia sin serlo. Me gusta especialmente la palabra que lo define en catalán: “setciències.” La connotación sobre “que tiene mucha ciencia” porque me parece más bien satírica. De hecho, en cierto modo me recuerda a algo de lo que Pere hablaba hace un tiempo aunque en este caso no eran clientes, sino proveedores.

¿Tienes algún sabelotodo en tu equipo? Seguro que conoces a más de uno. Se les suele diferenciar porque les gusta discutir cualquier punto de vista que no sea el suyo. Lo sabe todo y nadie sabe más que él. Seguramente todo lo que digas ya le viene de vuelta, y no has razonado suficientemente antes de hablar con él. Y le estás haciendo perder el tiempo.

El sabelotodo en un proyecto

He estado participando durante un tiempo en un proyecto en el que la persona de más influencia era un sabelotodo. Desgraciadamente no siempre podemos trabajar con inusuales ;)

Este perfil de personas puede aportar mucha información, y de valor, pero debe gestionarse muy bien para que no cree problemas dentro del equipo. Si consigue hacerse un sitio importante, puede perjudicar el avance del proyecto.

Cuando estas personas ocupan un alto cargo dentro de la organización y ejerce un rol de cliente o “stakeholder”, el proyecto acaba yendo por allí dónde ellos quieren que vaya. Las decisiones son impuestas y el alcance del producto o servicio empieza a completarse con incoherencias sin valor.

Las organizaciones con estas personas en altos cargos denotan el tipo de cultura organizacional que tienen. Una cultura que no acepta el error, y ello hace que sus profesionales no puedan equivocarse, deban saberlo todo, y deban dejarlo claro a sus subordinados. Porque en el momento que alguien sepa más que ellos y cometan un error, serán reemplazados.

Problemas dentro del equipo

Y cuidado que no sea una persona al cargo de un equipo. Yo ya no tengo que ver al sabelotodo en el proyecto que he participado, pero su equipo lo deberá padecer por un largo tiempo.

Suelen ser personas muy formadas y con mucho conocimiento, pero poco empáticas y poco humildes. Defienden aferradamente sus decisiones y discuten sin entender los puntos de vista de sus colegas. Un “no entiendo …” suele ser su frase, porque no han hecho el mínimo esfuerzo por entenderlo. Su ego suele estar por encima de todo.

El sabelotodo suele arrancar en ataques de ira, mal humor y malas formas, porque se encuentra que no entiende algo que es muy obvio para él; el problema es que es incapaz de pensar que existen otras opciones.

Ya te puedes imaginar las causas de tener a un sabelotodo dentro del equipo. Yo te listo algunas que he podido comprobar por mi mismo:

  • No deja crecer a la gente del equipo. Sus opiniones y decisiones prevalecen sobre las demás. Se enojan cuando los demás cometen errores y es incapaz de ver los suyos.
  • No permite un buen ambiente (sin su permiso). Crea situaciones tensas, pone en contra a los profesionales entre sí y manipula a los que son de su interés.
  • No deja innovar. La poca capacidad de de ver otros puntos de vista, aceptar ideas nuevas y de fuera, y la intolerancia al error, hace que las opciones de innovar con ese equipo tiendan a cero.
  • Hace que el equipo acabe harto de justificar. Porque tienen que justificar cada paso que dan, cada opción que escogen y intentar convencer a alguien que no aceptará nada que no salga de él.

Aliándote con el equipo

Ahora, mirando con perspectiva puedo decirte que si en tu equipo dependes de alguien así, con alto ego, poca empatía y cero introspectiva, empieza a buscar aliados dentro del equipo que te permitan canalizar la energía hacia el valor del proyecto.

Pregunta de auto-reflexión ¿Recuerdas algún proyecto en el que haya participado un sabelotodo con poder y no haya funcionado de este modo? ¿Qué deberías hacer cuando te encuentres con un sabeloto en un proyecto?

¿Y tú qué dices?

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