Estamos todos de acuerdo en que nuestros contenidos, incluidos los emails que mandamos desde luego, deben ser relevantes para captar la atención y mantener el interés de nuestros clientes actuales y potenciales. La relevancia es la clave. Vale… Lo que pasa es que la palabra “relevancia” es de lo más imprecisa, ¿no te parece? ¿A qué nos referimos exactamente? ¿Cuando se puede decir que una publicación o un mensaje es o no es relevante?

En el caso del Email Marketing, los profesionales de la empresa Litmus han establecido una pirámide que jerarquiza las necesidades de los suscriptores y permite concretar el concepto. Según ellos, una campaña de email marketing es relevante si cubre los 4 requisitos siguientes y proporciona una experiencia:

  1. Respetuosa
  2. Funcional
  3. Valiosa
  4. Notable

Litmus-Hierarchy_of_Subscriber_Needs

Respetuosa

Antes de todo, la experiencia que generamos a nuestros suscriptores tiene que ser respetuosa. Es el primer nivel de la pirámide y seguramente el más sensible: consiste en pedir permiso para mandar emails y respetar la voluntad de nuestros clientes a la hora de modificar sus preferencias. Una experiencia respetuosa supone que nuestros usuarios se suscriben a nuestros emailings de manera totalmente consciente y que saben perfectamente lo que van a recibir y con qué frecuencia. También que nuestro proceso de baja es fácil, intuitivo e inmediato.

La confianza es la base de cualquier relación, comercial o no. Para conseguir esta confianza, debemos respetar a nuestros clientes en todos momentos, incluido cuando “sólo son” un campo más en nuestra base de datos. Algunos piensan que la calidad de su contenido compensa el hecho de que no les hayan dado su permiso. Es un error y un peligro para su reputación.

Funcional

Una experiencia funcional simplemente cumple con los requisitos siguientes:

  • Los emails se deben adaptar correctamente a todos los clientes de correo, en desktop y móviles.
  • Los textos se deben leer fácilmente, el contenido ser claro y no contener errores de ningún tipo.
  • Los enlaces se tienen que identificar inmediatamente y llevar al contenido correcto.

Básicamente, se trata de garantizar la máxima calidad, ni más ni menos.

Valiosa

Sea el que sea el tipo de mensaje enviado, tiene que aportar valor a sus lectores. Para conseguir esto, se recomienda realizar una segmentación sofisticada de la base de datos con el objetivo de personalizar el contenido de los emails al máximo. Hoy en día, gracias a la automatización, podemos lograr mandar el email adecuado a la persona adecuada en el momento adecuado y así mejorar nuestra tasa de conversión de manera drástica.

Notable

Es el último nivel de la pirámide y, esta vez, seguramente el más complejo. Los mensajes que mandamos tienen que “dar de qué hablar”. El objetivo definitivo siendo que nuestros suscriptores compartan nuestros emails en sus redes sociales. Esto se consigue con ofertas excepcionales, contenido exclusivo o generando una experiencia muy especial que conecte con las emociones de nuestro público.

Ya he acabado con los 4 niveles de la pirámide. En mi opinión, estos requisitos no sólo valen para los emails que mandemos, sino para cualquier contenido que publiquemos. Una campaña que cumpla con los tres primeros criterios podrá tener un éxito moderado, pero la clave para brillar está en el último indiscutiblemente.

Debemos empeñarnos en generar experiencias notables que conviertan a nuestros clientes en verdaderos evangelistas de nuestra marca.

No es tarea fácil, pero es lo único que marca la diferencia hoy en día.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Te parece acertada esta pirámide? Después de haber leído este post, ¿dirías que tus emails son relevantes?

¿Y tú qué dices?

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