Dada la adopción de teléfonos móviles tipo smartphone y tablets que hemos realizado a nivel personal, las empresas orientadas a cliente se han puesto las pilas y se nos están acercándose mediante estas tecnologías. El desarrollo de páginas web usables en dispositivos móviles (basadas en los conceptos de adaptabilidad web y “responsive design”) y el desarrollo de aplicaciones móviles (conocidas como “apps” o “app”) está creciendo día a día. Te comparto un entretenido vídeo sobre qué es el “web responsive design”.

El concepto “mobile first” está en auge y está basado en conceptualizar la estrategia para llegar a los clientes pensando en el dispositivo móvil como origen del proceso. Porque siempre lo tenemos a menos de un metro de distancia y estamos pendiente de él. El mismo Google ofrece métricas específicas de conversión vía móvil.

A la hora de conceptualizar, definir y llevar a cabo una estrategia “mobile” debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

Pensar en nuestro cliente final desde todos los ámbitos

Pensar tanto en lo que vamos a proporcinarle como en la tecnología que lo va a hacer posible. El departamento de marketing (o negocio) y el de desarrollo (o tecnología) deben de entenderse para proporcionar la solución óptima a nuestro cliente. Debemos estar de acuerdo sobre qué problema va a solucionar nuestra aplicación móvil.

Tener en cuenta los escenarios de uso

Es importante imaginar dónde se usará la aplicación. Tener en cuenta desde los espacios físicos hasta los digitales con los que va a interactuar tanto nuestro cliente como nuestra «app». Tener en cuenta todo el ecosistema.

Poder conversar con el cliente

Es importante tener un plan relacional que permita interactuar de forma semi-automática, pudiendo recoger datos tanto en sistemas big data, como en sistemas CRM. La «app» debe permitirnos hablar con el cliente, conocerlo mejor y proporcionarle aquello que está esperando.
El plan relacional debe de ir acompañado de un plan de contenidos que nos permita tanto dar a conocer como enganchar a los usuarios de la aplicación. Queremos que la evangelicen.

Focalizar la aplicación a aquello que debe resolver

La experiencia de uso será clave para su éxito en el mercado. Debe ser sencilla de usar y proporcionar una respuesta muy rápida al problema que soluciona. Debemos focalizar en el tipo de persona, desde dónde la usará, qué idioma hablará, cómo queremos que interactúe, etc.

Conocer todas las posibilidades técnicas y sus consecuencias

Desarrollar la “app” teniendo en cuenta todas las posibilidades técnicas y variantes que podemos tendrá implicaciones en el negocio. Debemos tomar decisiones importantes como las siguientes y conocer dónde nos puede llevar cada una:

  • ¿Desarrollamos una aplicación nativa o en html5?
  • ¿Qué funciones queremos incorporar? (cámara, flash, sensores, realidad aumentada, etc)
  • ¿Cómo gestionamos el rendimiento, el almacenaje y el funcionamiento sin cobertura?

Definir la monetización o su ROI

Seguramente busquemos un retorno de la inversión de nuestra app Debemos tener claro cómo conseguirlo y cómo medirlo. ¿Cobramos por descarga? ¿Proporcionamos compras dentro de la app? ¿La vendemos como marca blanca? ¿Nos basamos en el método tradicional del anuncio dentro de la app? ¿Aumentará las ventas de nuestro producto por tener asociado una app? ¿Es una ventaja competitiva del mercado?

Medir

Una vez lanzada la aplicación, se nos hace necesario tener indicadores en tiempo real sobre el uso interno, compras, descargas, viralización de la propia app, etc. que te permitan actuar de forma rápida, adaptándola a aquello que nuestro cliente necesite.

¿Tiene tu empresa ya una estrategia para llegar a los clientes mediante móvil? ¿Le falta alguno de los puntos que he mencionado? ¿Puedes aportar alguno que nos ayude a mejorarla? Y si no la tiene, ¿crees que mediante una estrategia de este tipo llegarás más a tus clientes o a nuevos? ¿tendrás un índice de conversión más alto?


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