La semana pasada encontré «por casualidad» un artículo de Dan Kranzler sobre lo que es más «esencial para la innovación: la inteligencia emocional o las mates y las ciencias«. Me pareció un artículo excelente y al mismo tiempo de urgente discusión. ¡Te lo recomiendo!

Dan Kranzler está comprometido con la educación en Estados Unidos. Una de sus dudas más usuales es si la innovación puede o no ser enseñada. ¿Qué te parece?

Más que nadie, tu conoces la importancia de desarrollar conexiones profundas con las personas con quien trabajas. Mas allá de que si la innovación, puede o no ser enseñada, hay una cantidad de habilidades necesarias para que la innovación sea una realidad.

Inteligencia emocional

Mathilde ya nos habló sobre la inteligencia emocional y su importancia. La inteligencia emocional está bajo tu control y ella cambia la forma en que te ves a ti mismo y a los demás. Con esta perspectiva tu forma de abordar la innovación cambia.

Travis Bradberry y Jean Greaves, autores de «Emotional Intelligence 2.0» hablan de las cuatro características del Cociente Emocional: la autoconciencia, la autogestión, la consciencia social y la gestión relacional. Para ellos la inteligencia emocional es «la capacidad de reconocer y entender las emociones y tu capacidad de usar esta percepción para gestionarte a ti mismo y a tus relacionamientos con otros».

Una de las conclusiones del estudio de Travis Bradberry es que las «emociones son el principal impulsor de nuestro comportamiento. Tenemos reacciones emocionales antes de pensar racionalmente sobre un evento», o sentimientos. Por lo tanto, la empatía – y la inteligencia emocional – debe impulsar la innovación. La innovación debe empezar con la empatía.

La buena noticia es que si no tuviste esta asignatura de niño,  aun puedes aprender, pues «es una habilidad flexible» y «que se puede mejorar».

El 60% del rendimiento laboral es por la inteligencia emocional

Una las características que me parece clave en el concepto de Bradberry y Greaves es precisamente la «consciencia social» que se define como «reconocer las emociones y perspectivas de los otros».

Tu respuesta – y resistencia – al cambio estará relacionada con tu nivel de inteligencia emocional.

La Empatía

Queremos tener un diseño centrado en las personas, pero el miedo a las nuevas ideas puede llevar a problemas de colaboración ya que existe el miedo al fallo en exponerse delante de los demás.

Para algunas organizaciones, la empatía no tiene valor para innovación porque se tiende «a creer» que dejamos nuestras emociones fuera de la oficina. ¿Es cierto?

Recuerda que la empatía es una habilidad que sirve para colaborar de forma efectiva. ¿Cómo innovar sin colaborar?

Las empresas prosperarán si son capaces de generar empatía en el entorno que se mueven.

Necesitas ser capaz de extender una cultura de empatía en la que no solo seas capaz de ponerte en los zapatos de otro, o sentir lo que el otro siente, pero en que todos en la organización tengan una intuición afinada sobre las personas que comprarán tus productos o servicios.

Creo que es una cuestión de estrategia y cultura que te ayudará a ver las oportunidades más rápido que tus competidores. Además tu y el cliente estaréis en el mismo «bando». Empezarás a pensar como tu cliente, anticiparás sus expectativas y los resultados pueden ser extraordinarios.

Pregunta de auto-reflexión: En los procesos de innovación de mi organización, ¿es la empatía una habilidad esencial?

Fuente:

  • Innovation Starts with Empathy

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