Si no has oído nunca esta expresión, puede que sólo con leerla ya imagines qué significa. Yo la oí una vez de una persona muy especial para mi y desde entonces la uso muy a menudo porque me resulta muy gráfica para ilustrar algo que debería estar muy bien según lo que aparenta, pero que cuando miras un poco a fondo, te das cuenta que no hay casi nada. Otra forma de decirlo es “mucho ruído y pocas nueces”, también la uso de vez en cuando, pero me gusta más ésta. Una vez que la oyes, ya no se te olvida

Mucho lirili: muchas empresas presumen de ser innovadoras,
poco lerele: muy pocas de ellas pueden demostrarlo.

En el post “cómo se convence a un elefante” ya hablaba de lo difícil que resulta convencer a una organización a que innove si ésta no lo ha hecho nunca. Pero más difícil aún es conseguir que la dirección de una empresa reconozca con hechos el valor de la innovación, no sólo de palabra. ¿Qué parte de su presupuesto dedican a innovación? ¿Qué ratio de éxito tienen en proyectos de innovación que hayan cuajado ampliamente en el mercado? ¿Cómo fomentan y gestionan los proyectos de innovación, más allá de los nuevos productos?

¿De dónde provienen los ingresos que genera tu organización?

¿Son productos o servicios recientes, o son vacas lecheras que llevan tiempo dando de comer al negocio? Si en tu organización no hay productos nuevos que estén ya aportando un volumen apreciable de ingresos a la cuenta de resultados, puede que ya sea el momento de preguntarse cuánto durarán los otros. ¿Hasta cuándo serán válidos? ¿Cuál es la tendencia en ventas, sube o baja?

Todavía recuerdo un dato que usaba hace unos años para ilustrar lo que realmente significa innovación, me refiero a este titular que explicaba cómo el 60% de las ventas de Apple provenían de productos que no existían tres años antes.

apple-sales

Apuesto a que hoy este porcentaje es aún mayor, y es que una vez que una empresa empieza a innovar se da cuenta que nunca tiene suficiente, la madurez de productos de antaño ha desaparecido. Los ciclos de innovación se han reducido drásticamente, la incertidumbre sobre lo que pasará mañana crece y muchas empresas siguen planificando a tres y cuatro años vista.

Pero esto no es todo, el caso es que cuando la mayoría de empresas hablan de innovación, se suelen referir a mejoras evolutivas de productos existentes, en mercados existentes. Cuando nosotros hablamos de innovación creativa, nos referimos a productos o servicios nuevos, que no existían antes, ni son una evolución de los actuales.

Está muy bien hacer mejoras de lo que hoy nos da de comer, pero también habría que preguntarse ¿qué cosas estamos haciendo o queremos hacer que no hayamos hecho hasta ahora?, y ¿a qué usuarios podríamos conquistar, que todavía no saben nada de nosotros?

matriz-innovacionSi este artículo te está despertando las ganas de ponerte a innovar de forma creativa (o revolucionaria), te recomiendo que empieces por hacer el ejercicio de poner en una matriz como ésta de aquí arriba (que puedes descargar desde IDEO.org) todas las iniciativas de innovación que estéis haciendo en tu empresa. ¿En qué cuadrante las sitúas?

Si hay pocas o ninguna en el cuadrante superior derecho, ya puedes empezar a pensar en que, además de leer post de innovación y hablar con todo el mundo sobre ello, puede que haya llegado el momento de ponerse en marcha.

Si es así, compártelo con nosotros, nos gustará saber que te hemos animado a ello. Y si no sabes por dónde empezar, no te preocupes, en mi próximo post espero poder echarte una mano.


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