Cualquier tiempo pasado fue mejor, o quizás no, pero lo que es seguro que si se sabe combinar lo de antes con lo de ahora se logran resultados sorprendentes.

Mi post de esta semana empieza con la parte moral de la historia: nunca descartes lo de siempre, entiéndelo y apréndelo y después combínalo con lo que tienes ahora y tu propuesta de valor será más fuerte. No es algo que se obtenga de forma fácil pero créeme que si lo consigues vas a lograr algo increíble.

Lo de siempre tiene algo que nos atrae, que nos atrapa y nos transporta a momentos vividos que nos gusta recordar. Si tomamos como base la PNL (Programación Neurolingüística) lo podemos llamar anclajes y nos remite directamente a estados de ánimo pasados que intentamos recrear en el presente para sentirnos mejor.

Un ejemplo de algo parecido lo podemos encontrar en la ciudad de Barcelona (es un factor muy local) y podríamos llamarlo el “Scoopygate”. Uno de los mayores parques móviles en lo que a motocicletas se refieres se da en la ciudad de Barcelona y uno de los modelos más populares es la Honda Scoopy que ha celebrado sus 30 años de historia. Y a pesar que llevan fabricadas siete generaciones de esta moto, la gente sigue conduciendo los modelos más antiguos lo que implica que prefieren llevar a arreglar esos modelos que comprar los actuales.

Las Scoopy clásicas se han convertido en un icono en Barcelona (algo parecido a lo que pasa con las Impalas) y seguramente es así por los anclajes que esas motos producen en sus dueños, o quizás porque la marca no ha sabido volver a conectar con esa gente adaptando la tecnología actual con el diseño de esas motos con las que cada día iban al instituto.

Veamos ahora el caso contrario, me viene a la cabeza una campaña publicitaria que Nike realizó con vistas al mundial de 2002, se llamaba “El torneo secreto” y la puedes ver en el video de abajo

La cuestión con esta campaña es que no lograban encontrar una música que funcionase. Se estaba utilizando una vieja canción de Elvis Presley, “A Little less conversation”, y el problema es que sonaba demasiado a Elvis y era algo que no acababa de encajar.

 ¿Cómo poder solucionarlo?

Después de convencer a los herederos del rey del rock le pasaron los masters de la canción a un productor holandés, JXL, que generó una nueva remezcla del tema actualizándola con nuevos sonidos y propuestas.

 ¿El resultado?

La campaña fue un éxito pero lo más sorprendente del caso es que esa remezcla se convirtió en el trigésimo primer número uno de Elvis en todo el mundo (no te olvides que al ser una remezcla era un tema nuevo) llegando a ser disco de platino.

Los equipos de fútbol americano en los institutos de los Estados Unidos son uno de los terrenos donde la tradición se convierte en una obsesión y todas las generaciones las van adoptando. Mira lo que pasa cuando se toma un clásico y se adapta a los tiempos modernos…

Que tengas una gran semana y vigila con el calor ¡que parece que vuelve a apretar!

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