En ocasiones la montaña que tenemos que escalar parece tan alta que no sabemos por dónde empezar. No vemos cómo comenzar con el diseño de ese producto innovador o de ese nuevo servicio con el que queremos tomarle ventaja a la competencia. Probamos con tácticas e ideas que nos surgen, pero seguimos sin poder subir la montaña.

Como reza el viejo proverbio -«Divide y vencerás»-,  dividir es una buena táctica cuando se trata de solucionar retos de innovación o problemas complejos. Hay que hacer el problema más pequeño para poder visualizarlo mejor y entender los efectos de las soluciones que propongamos. El pensamiento sistémico o System Thinking, es una metodología que nos ayuda a entender mejor los problemas y a visualizar mejor cómo podemos darles solución.

Pensamiento Lineal frente a Pensamiento Sistémico

Casi nada en el mundo funciona de forma aislada. No somos islas. Ni las personas, ni las empresas operamos de manera desconectada de aquello que nos rodea. La innovación afecta interna y externamente a las compañías, a veces, con impactos inimaginables. Hoy más que nunca, vivimos conectados y en un mundo en el que el batir de las alas de una mariposa en un rincón del planeta, puede generar un huracán en el otro extremo del globo. 

Tradicionalmente, nos hemos guiado por un pensamiento causa-efecto lineal. Pensamos de forma lógica y secuencial: A nos lleva a B, lo que causa C. El problema de este tipo de pensamiento es que, si existen A, B y C, probablemente también existan N componentes más, interrelacionados con A, B y C, y que pueden afectarles.

Por ejemplo, en otras ocasiones contamos como Airbnb fue fundado pensando: si no hay alojamiento disponible para X evento (A), alquilemos un espacio en nuestro apartamento (B). Así todos ganamos: las personas que quieren ir al evento y nosotros (C). Esto es una idea lógica, que sigue un pensamiento secuencial. C sería el único resultado en un mundo desconectado, en el que somos capaces de conocer y reconocer todos los elementos o actores que interfieren. Pero la realidad es que vivimos en un mundo más complejo, con gobiernos, empresarios, personas que pagan alquiler y otros muchos actores de otros sistemas que se ven afectados de forma colateral. Todos hemos escuchado recientemente sobre el debate de si los pisos turísticos resultado del modelo de negocio impulsado por Airbnb no están encareciendo los alquileres para los locales. Uber y los taxistas es otro ejemplo sobre el que también hemos comentado. Vivimos en un mundo más complejo que A, B y C y necesitamos entender mejor los problemas o retos de innovación a los que nos enfrentamos para poder producir mejores soluciones y en el que cada vez podemos permitirnos pensar sólo de manera linear.  

Tan fácil como hacer tostadas

El pensamiento sistémico, a diferencia del lineal, nos ayuda a entender que vivimos y actuamos en una red de agentes, componentes o elementos  —nodos del sistema— que se encuentran interconectados mediante vínculos o relaciones. Pensar en sistemas, nos ayuda a entender quienes son los agentes a los que de alguna u otra manera podemos afectar, cómo se compone nuestra red y qué otros subproblemas podremos encontrar en el sistema que analizamos.

¿Cómo podemos llevar a la práctica el pensamiento sistémico? Pareciera complejo, sin embargo, es cuestión simplemente de saber elaborar modelos de pensamiento en los que detectemos nodos y las relaciones entre ellos.

 Tom Wudjet, consultor y escritor, ha desarrollado un método sencillo para ayudarnos a detectar nodos y las conexiones entre ellos cuando analicemos un problema. Básicamente, Wudjet propone un ejercicio grupal en el que los participantes describen mediante dibujos en post-its, cómo hacen sus tostadas paso a paso.

El trabajo se hace de forma individual al comienzo. Cada miembro del equipo dibuja su propio proceso de elaboración de tostadas. Luego se explican los modelos construidos y la gente se sorprende por la diversidad de ideas y pasos que consideran los demás. Finalmente, se pide al grupo que utilice todos los post-its del equipo para diseñar en equipo su nuevo proceso de hacer tostadas. Se trata de un ejercicio de colaboración en el que se refina un modelo enriquecido con las ideas de todos los miembros.

En realidad, la primera parte del ejercicio busca ayudar a las personas a reconocer los nodos del sistema -pasos- y los links o relaciones entre ellos -qué paso precede y antecede a cada paso- o, lo que es lo mismo, a dividir el problema en componentes sencillos de entender. El ejercicio grupal, nos ayuda a identificar en equipo, componentes y relaciones que como individuos se nos pasaron, a identificar mejoras y a replantearnos la forma en la que podemos dar solución al problema. Aunque el ejercicio se hace siempre inicialmente sobre el tema de «cómo hacer tostadas», el método puede ser aplicado a cualquier problema que queramos solucionar. Os recomendamos ver el vídeo del TED Talk en el que Wudjet describe su ejercicio y sus apreciaciones sobre el mismo. 

Claramente, innovar requiere que reprogramemos la forma en la que nos han enseñado a pensar. Existen diversas metodologías que nos llevan a entender lo que nos rodea de una manera mucho más integral, atendiendo a la complejidad de los retos del presente. Hoy hemos comentado el pensamiento sistémico, pero en otras ocasiones, hemos hablado también sobre el Simplexity Thinkingpropuesto por Min Basadur, y que nos ayuda de forma colectivaa explorar los problemas desde muchas perspectivas al mismo tiempo y a incorporar la creatividad y la innovación como formas de vida. Sin duda, lo positivo es que no nos faltarán herramientas y metodologías para convertirnos en líderes innovadores.

Pregunta de reflexión: ¿estás enfocando tus retos de forma únicamente lineal?

¿Y tú qué dices?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.