El otro día comiendo con mis legendarios compañeros de INUSUAL, Mathilde y Chiyana, estuvimos durante un buen rato hablando acerca del azar y del destino y de como estas fuerzas incontrolables son capaces de modificar nuestras vidas a partir de nuestras acciones o decisiones.

Uno de los conceptos que más me gustan dentro de todo este universo es el de la Serendipia (o Serendipity en inglés). Hace referencia a un hallazgo afortunado mientras se estaba buscando otro. Me parece un punto de partida excitante para aplicar en nuestro día a día. Es hora de dejar de pensar de una forma única, de centrarnos en convencionalismo o planes de marketing cerrados hemos de empezar a pensar que la casualidad es en muchos casos la línea que separa el éxito del fracaso. ¿Necesitas ejemplos?

Uno de los terrenos más abonados a que este fenómeno suceda es el campo de la ciencia, podemos datar el primer ataque de serendipia en el siglo III a.c cuando Arquímedes después de darse un baño elaboró su principio y lo compartió con el resto del mundo al grito de Eureka!.

Otro ejemplo, Isaac Newton que después de una merienda campestre decide descansar debajo de un manzano ¿consecuencia? le cae una manzana y gracias a este hecho revoluciona la física con la Ley de la Gravitación Universal.

Mi último argumento, Alexander Fleming descubre la penicilina con la contaminación involuntaria de cultivos con los que se encontraba trabajando.

¿Convencido o todavía necesitas más pruebas? ¡Vamos allá!

Prueba número 1: en 1992 en la villa galesa Merthyr Tydfil la farmacéutica Pzifer inició unos estudios clínicos para probar un nuevo fármaco contra la angina de pecho, sorprendentemente nunca se destinó para ese fin gracias a la experimentación de efectos secundarios no esperados (si te digo que la pastilla es azul y hoy en día se llama viagra adivinas esos efectos?).

Prueba número 2: Charles Goodyear llevaba años trabajando para descubrir como evitar que el caucho se pudriese buscando su uso industrial pero con poco éxito, entonces ¿cómo le llegó su eureka? Por accidente se le cayó una jarra de caucho sobre una estufa caliente descubriendo el proceso de vulcanización y dando paso a lo que hoy en día es la industria de los neumáticos y vulcanizados.

Prueba número 3: como ya comentaba Pere en otro post, se dice que en la fábrica de 3M, un operario olvidó añadir un componente vital para la fabricación de un pegamento, y se guardó esa partida ante la imposibilidad de ser vendida. Art Fry, uno de los ingenieros que trabajaba en la misma fábrica, estaba cansado que las notas que introducía en su libro de salmos salieran volando cuando se encontraba en la iglesia, decidió usar esa partida de pegamento para fijar esas notas en el libro. Estamos ante el nacimiento de las notas Post-It.

La serendipia es incontrolable (aunque aquí le puedes seguir la pista), pero tranquilo porque todo tiene solución y como dice el maestro del mindfulness Jon Kabat-Zinn

“No se puede detener las olas, pero se puede aprender a surfear.”

Es necesario apostar por un entrenamiento más creativo para poder empezar a pensar “Out of the box”, sacar lo creativo que llevamos dentro para empezar a pensar de forma diferente frente a problemas cotidianos dibujando nuevas soluciones más antropocéntricas. El pensamiento lateral de Edward de Bono, el Design Thinking, talleres creativos (aquí nosotros te podemos ayudar) o cualquier otro tipo de entrenamiento creativo nos ayudará a seguir creciendo como personas y profesionales.

¿Te atreves a ser inusual?

¿Y tú qué dices?

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