Vamos a ser realistas, la mayoría de las empresas rechaza unos de los activos más importantes de los que disponen en su organización: las ideas de sus empleados.

Vivimos en un momento en el que la palabra innovación aparece en todas partes, todos queremos ser innovadores, todos tenemos métodos y sistemas innovadores, aparecen consultores de innovación por todas partes pero a veces antes de salir a buscar fuera lo que creemos que vamos a necesitar sería mejor intentar encontrar lo que ya disponemos, entonces ¿le has preguntado a tu equipo si tienen alguna idea?

La base es la de intentar incorporar a nuestra estructura un sistema de pequeñas sugerencias que puedan ayudar a las grandes innovaciones. Las organizaciones modernas deben empezar a plantearse un cambio cultural importante dentro de su mecanismo de funcionamiento para pasar de un sistema de toma de decisiones basado en análisis financieros o de mercado a otro que se base en el conocimiento colaborativo.

¿Cómo se puede implementar este proceso?

Es la parte más difícil de todo este proceso porque implica tiempo, paciencia y dedicación al tratarse de una decisión estratégica que afecta a toda la organización a nivel transversal. Requiere de un liderazgo de proyecto que ayude a definir cuáles son los objetivos con la estrategia y definir los canales a través de los que se recibirán esas ideas. Otro de los puntos más importantes en este sentido es la capacidad de entender que es una inversión a largo plazo y que va a requerir diferentes revisiones de cuál ha de ser el enfoque más correcto que le vamos a tener que dar a todo el proyecto.

Democratización de las ideas

Cuando pasamos del “YoManager” al “NosotrosEquipo” vamos a tener que asumir que todo el conocimiento es este momento se va a convertir en una herramienta democrática en la que no solo el proceso se va a ver alterado, el programa de recompensas y retribuciones se ha de acomodar a este nuevo entorno, buscando acabar con los viejos egos para definir un nuevo escenario colaborativo. Existen tres procesos a través de los que podemos definir nuestras ideas:

  1. Kaizen Ten, otra de las bonitas aportaciones japonés al mundo occidental después de los relojes calculadora. Etimológicamente significa algo parecido a “cambio a mejor” y es básicamente eso, procesos que implican una mejora (no una idea en sí mismo) en los procesos que se desarrollan dentro de una compañía. Su impacto es muy grande aunque algo lento y funciona mejor en empresas que necesiten de muchos procesos internos
  2. Brainstormings, quizás la unidad mínima en este proceso y la forma más habitual y fácil de implementar que podemos encontrar. Reuniones temáticas con diferentes perfiles buscando un objetivo definido bien para mejorarlo o para plantearlo desde cero.
  3. Tabla de Ideas, soporte en el que además de poder introducir nuevas ideas podremos ver su evolución y los resultados obtenidos en su desarrollo, es uno de los soportes que más cambios están registrando en la actualidad gracias a sistemas digitales que ayudan y favorecen su implementación.
  4. Simplexity Thinking, ya hemos hablado varias veces de este sistema y el resultado siempre es el mismo. Los que lo han probado, repiten

Te deseo la mejor de todas las semanas.


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