Que no te crean.Que lo vean.
Cada credencial que emitimos lleva enganchada la prueba de lo que hiciste. No se acredita que viniste: se acredita que hiciste.
- 19credenciales distintas
- 60competencias mapeadas
- 5dimensiones del liderazgo
Cinco credenciales. Ninguna dice lo mismo.
Un sistema de reconocimiento no vale por cuántos sellos reparte, sino por lo que cada sello afirma. Estos son los nuestros, y lo que dice exactamente cada uno.
El certificado de programa
Dice que has recorrido un cuerpo de trabajo completo y que el material es tuyo de por vida. Es la puerta de entrada, y no pretende ser otra cosa.
La insignia de hábito
Dirá cuatro cosas concretas que sabes hacer, con el enlace a la prueba de que las hiciste. Son quince, una por hábito y por ciclo, y se apilan. Es la pieza que estamos montando ahora.
La certificación de ciclo
Dice que las cinco insignias de un ciclo están completas. No se pide aparte: se emite sola al apilar las cinco.
La Credencial Anual de Práctica
Dice que practicas ahora. Es la única que caduca, y caduca a propósito: renovarla cada periodo es lo que la hace decir algo.
El diploma MBA INUSUAL
Las tres certificaciones, apiladas. No se compra: se termina.
Se apila. Y cada pieza vale sola.
Las piezas suman hacia arriba, pero ninguna depende de la siguiente para significar algo.
Elemento
La pieza de trabajoNo genera credencial propia. Es donde se hace el trabajo y de donde sale la evidencia que alimenta tu portafolio.
Hábito
InsigniaASPIRA, TRANSPIRA, CONSPIRA, INSPIRA y RESPIRA. La unidad más pequeña que vale por sí sola y la primera que puedes enseñar.
Ciclo
CertificaciónLiderazgo Inusual, Equipos Inusuales u Organizaciones Inusuales. Se emite al reunir las cinco insignias del ciclo.
MBA INUSUAL
DiplomaLos tres ciclos, con sus tres certificaciones. El techo de la escalera, no su entrada.
Diecinueve credenciales en total: quince insignias, tres certificaciones y un diploma. Cada hábito que cierras valdrá por sí solo, aunque el ciclo siga abierto.
Una insignia no es una imagen.
Es un registro que cualquiera puede abrir y comprobar sin pedirte nada.
- Quién la emite
- INUSUAL, Escuela de Buen Liderazgo y Reeducación Ejecutiva.
- Qué certifica
- Cuatro competencias descritas con verbos observables, cada una mapeada a una de las cinco dimensiones del liderazgo INUSUAL: Misión, Habilidades, Relaciones, Impacto y Consciencia. Las mismas del test público.
- Qué hubo que hacer
- Cuatro evidencias aplicadas a tu realidad, el cuaderno del hábito y presencia en la comunidad.
- La prueba
- El enlace a tu portafolio. Decides tú qué enseñas.
- Dónde encaja
- En la certificación de su ciclo.
- Hasta cuándo vale
- Sin caducidad.
Sesenta competencias en total, repartidas por las cinco dimensiones. Ninguna se acredita dos veces.
No hay examen. Hay evidencia.
Un examen mide lo que recuerdas el día del examen, y eso no es lo que aquí se entrena. Se evalúa por lo que hiciste con la herramienta: en tu equipo, con tus datos, sobre tu problema. Cada entrega se lee contra la misma rúbrica, y el listón está dicho antes de empezar.
| Criterio | En desarrollo | Competentemínimo para la insignia | Destacado |
|---|---|---|---|
| Aplicación real | Responde en genérico | Usa datos y situaciones reales | Aporta evidencias: cifras, ejemplos |
| Uso de herramientas | Menciona sin aplicar | Aplica correctamente la herramienta | Integra y contrasta varias |
| Profundidad | Se queda en el síntoma | Llega a una causa | La conecta con decisiones y propósito |
| Acción | No define pasos | Define un siguiente paso concreto | Paso, responsable, plazo y medición |
Responder en genérico no llega. Mencionar la herramienta sin aplicarla no llega. Quedarse en el síntoma no llega.
El mismo sistema, tres motivos distintos.
Si eres tú quien decide
No empiezas por un máster. Empiezas por un hábito, ganas su insignia y decides después si sigues. Lo que ya está ganado no se pierde ni caduca, y viaja contigo cuando cambias de silla.
Si compras para tu equipo
Recibes evidencia verificable de qué sabe hacer tu gente contra un marco de sesenta competencias, no una lista de asistentes. Cuando toque defender el presupuesto, tendrás algo que enseñar.
Si vienes de una institución
La arquitectura es apilable y está diseñada sobre el estándar de dos créditos por hábito: sesenta horas cada uno, trescientas el ciclo, novecientas el programa completo. Competencias en verbos observables, rúbrica común y emisión en Open Badge, portable fuera de nuestra plataforma.
Las preguntas incómodas.
Porque la mayoría se dan por asistir, y esta no se da por asistir. Para conseguirla hay que entregar cuatro evidencias de trabajo aplicado a tu realidad y que las cuatro lleguen al nivel Competente de una rúbrica que puedes leer entera en esta misma página, antes de empezar y sin pedirla. Una insignia que se regala no dice nada de quien la lleva: por eso la nuestra cuesta trabajo, y por eso decimos en voz alta qué cuesta.
Es verdad, y no lo vamos a disimular: la evaluación la hacemos nosotros, como la hace cualquier escuela con los suyos. La diferencia es que no te pedimos que te fíes de nuestra nota. La credencial lleva enganchada la prueba —el trabajo real que se entregó— y el criterio con el que se juzgó está publicado. Puedes saltarte nuestra opinión y mirar el trabajo. Un aval académico externo es otra conversación, va por su cuenta, y el día que exista se dirá aquí con todas las letras.
Con franqueza: no todo el mundo. Hay quien sigue pidiendo el nombre de una escuela y ya está. Pero quien tiene que aprobarte un presupuesto, un ascenso o un proyecto acaba preguntando lo mismo —qué sabes hacer y con qué lo demuestras—, y ahí lo que cambia las cosas no es la insignia: es que puedas abrir el trabajo que hay detrás sin preparar nada.
No es un título reglado por el ministerio ni pretende serlo: eso ya lo dan las universidades, y compararnos con ellas sería vendernos como lo que no somos. Son credenciales propias y verificables, que se integran en tu perfil de LinkedIn. Lo que acreditan es práctica sostenida, no asistencia.
No hay que preparar nada aparte. La evidencia es el trabajo que ya haces: la conversación que tenías que tener, la decisión que tenías que tomar, el equipo que tenías que mover. Lo único que se añade es dejar constancia de qué pasó cuando lo hiciste. Si eso te sobra en la agenda, el problema no es el tiempo: es que el programa no te está tocando nada real.
No. La credencial es de la persona, siempre, igual que lo aprendido. Y si la pregunta la haces desde el otro lado de la mesa: lo que se queda en tu casa es mejor que un papel, porque las evidencias se trabajan sobre problemas vuestros y esas decisiones ya están tomadas dentro. El riesgo real de formar a alguien no es que se vaya; es que se quede sin haber aprendido nada.
Las insignias de hábito, las certificaciones de ciclo y el diploma, no: lo que se demostró queda demostrado. La Credencial Anual de Práctica sí, y esa es justamente su gracia: dice que practicas ahora, no que pasaste por aquí.
El estándar Open Badge: un registro con metadatos —quién lo emite, qué certifica, con qué criterios y con qué prueba— que cualquiera puede abrir y comprobar. Al ser un estándar abierto y no un invento nuestro, se verifica sin depender de que nosotros sigamos existiendo.
Todavía no, y preferimos decirlo que dejarlo caer. El sistema está diseñado entero —las competencias, los criterios y la rúbrica que lees aquí son los definitivos—, pero la emisión de las quince insignias se abre cuando esté montada, y se avisará. Lo que sí se está emitiendo hoy, y lleva años haciéndose, son los certificados de programa y la Credencial Anual de Práctica.
Tu certificado de programa ya lo tienes: se entregó al terminar. Las insignias de hábito son otra cosa y se ganarán entregando las evidencias del hábito, que es lo que las hace significar algo.
Nadie crece solo
Lo que acredita práctica, no asistencia.
Todo esto empieza en el mismo sitio: haciendo algo con lo que aprendes y dejando constancia de qué pasó. Si quieres saber por dónde te tocaría empezar a ti, hablémoslo.
